Cómo construir un relleno para saltos

Construir un relleno casero para saltos puede ser un remedio económico para ampliar el tipo de saltos que tenemos en nuestra hípica.

Materiales que podemos necesitar:

  • Tabla de madera de 100X50 cm.
  • 4 escuadras. Las medidas pueden ser 90X105X105 cm y 3mm de grosor.
  • 2 listones de 20X10 cm aproximadamente (estas medidas pueden variar en función del tamaño de la escuadra). Se usarán para el apoyo del relleno en el suelo.
  • Tornillos y tuercas.

 

Pasos a seguir:

  • Pintar o decorar la tabla.
  • Atornillar las escuadras a la tabla. Importante que no sobresalgan los tornillos en exceso.
  • Atornillar las escuadras (que ya estarán colocadas en la tabla) a los listones.

 

Construir un relleno doble para saltos. Este relleno lo podremos completar colocando seto o similar en el interior.

Materiales que podemos necesitar:

  • 2 tablas de madera de 100X50 cm
  • 4 escuadras. Las medidas pueden ser 90X105X105cm y 3mm de grosor.
  • 2 listones de 30X10 cm aproximadamente (estas medidas pueden variar en función del tamaño de la escuadra). Serán para el apoyo del relleno en el suelo
  • Tornillos y tuercas.
  • 4 listones de 10X10 cm
  • Clavos.

 

Pasos a seguir:

  • Pintar o decorar las tablas.
  • Clavar los listones pequeños en ambas tablas, de modo que quede un hueco entre las mismas.
  • Atornillar las escuadras a las tablas. Es importante que no sobresalgan los tornillos en exceso.
  • Atornillar las escuadras (que ya estarán colocadas en la tabla) a los listones.
  • Completar el relleno con seto o similar.

 

Las medidas y los materiales pueden modificarse. Para obstáculos más pequeños la altura de los rellenos puede ser menor (con lo cual también podemos reducir ligeramente el tamaño de las escuadras y de los listones de apoyo en el suelo.)

Es muy importante que no haya ninguna punta o filo que pueda resultar peligroso para caballos o jinetes.

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“Meter la mano”

Algunos jinetes cometen el error de meter la mano (tirar o sujetar en exceso delante de un obstáculo). Este hecho puede ser habitual o puntual. Si es habitual, es un error que se debe trabajar y en consecuencia corregir. Si es puntual debemos valorar el por qué de este error. En ocasiones este problema aparece únicamente en competición.

 

¿Cuáles pueden ser algunos de los motivos por los cuales cometemos este error?

  • Inseguridad del jinete.
  • Falta de confianza del jinete.
  • Dudas frente a algún tipo de obstáculo (un oxer, por ejemplo).
  • Trazar mal una vuelta.
  • Equivocarse en una calle o combinación.
  • Querer decidir en exceso la distancia frente al salto.
  • Montar de forma agresiva.

 

Estos pueden ser algunos de los motivos por los cuales metemos la mano delante de un obstáculo. Como posibles consecuencias podemos encontrar que el caballo se pare delante del salto, que derribe, que se quite el salto de encima, que se haga daño al salvar el obstáculo, que se quede sin ritmo o sin acción, etc.

 

¿Qué podemos hacer para tratar de corregir este problema?

  • Trabajar con obstáculos pequeños, mirando a algún punto que tengamos detrás del obstáculo.
  • Trabajar con una barra colocada a aproximadamente 3 metros por delante del obstáculo (una barra de entrada).
  • Colocar 2 barras delante del obstáculo, separadas por aproximadamente 3 metros. También podremos añadir una tercera barra.
  • Colocar una barra entre 5 y 6 metros por delante del obstáculo (el caballo debe dar un tranco entre la barra y el salto).
  • Trabajar sobre una calle (los obstáculos mejor que sean pequeños inicialmente) a una distancia cómoda.
  • Realizar un recorrido. A todos los obstáculos les colocaremos una barra de entrada (colocada a aproximadamente 3 metros de cada salto).
  • Colocar una calle, marcando todos los trancos de la misma con barras y dejando la distancia al segundo elemento de la calle ligeramente larga.
  • Marcar con barras los trancos en una combinación doble o triple.
  • Trabajar sobre el obstáculo que nos plantee el problema. Como salto aislado, con barra de entrada, con varias barras delante del obstáculo, como segundo elemento de una calle, etc.
  • Trabajar sobre un caer y partir (podemos añadir varios elementos).

 

Sí el problema de meter la mano lo tenemos en competición, podemos probar a competir sobre alturas más pequeñas, en donde el jinete salte con total confianza y seguridad.

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¿Cómo preparar/construir/elaborar un recorrido de salto?

Preparar un recorrido de salto puede ser muy simple o muy complejo. Simple puede ser sí tenemos un amplio material para la elaboración del recorrido y una pista con dimensiones adecuadas.

El material ideal para preparar el recorrido podría ser:

  • Una pista de 80X60
  • 40 reparos aproximadamente (incluidos pies para los oxers)
  • Barras pintadas de diferentes colores de unas medidas de entre 3 y 4 metros (un mínimo de 3 por obstáculo.
  • Soportes de seguridad para los fondos.
  • Tablones, rellenos, bidet, etc.

 

La cuestión está en que no siempre tenemos todos este material a nuestra disposición. Desde las medidas de la pista pasando por el número de reparos o los rellenos de los saltos. Podemos improvisar algunos de estos elementos, pero siempre estas improvisaciones deben ser lógicas y debe prevalecer la seguridad, tanto para los caballos como para los jinetes. Atención al tema de la seguridad, porque es muy importante; hay que evitar colocar elementos que puedan cortar, atrapar, o lastimar a los caballos.

Como alternativas para rellenar los obstáculos solemos encontrarnos vallas/cubos de obra, bidones (ojo con que no tengan ningún elemento cortante), rellenos caseros (más adelante hablaré de cómo construir un relleno casero y un tablón), etc.

Para colocar el recorrido de manera adecuada debemos valorar algunos aspectos:

  • La forma de la pista (si es cuadrada, excesivamente rectangular, si no tiene una forma regular, etc.).
  • Las medidas de la pista (si es pequeña será interesante que las barras midan 3 metros; sí las barras miden 4 metros puede que tengamos problemas de espacio).
  • Donde está la puerta (esto puede resultar importante a la hora de colocar el primer salto).
  • La posible inclinación de la pista.
  • Las sombras (de árboles, por ejemplo).

 

En función de los alumnos así debemos valorar la colocación del recorrido:

  • Si los alumnos tienen menos experiencia habrá que colocar vueltas sencillas, fáciles y cómodas para los jinetes.
  • Si colocamos calles, las distancias de las calles pueden verse modificadas si variamos la altura de los obstáculos.
  • Si colocamos alguna combinación debemos tener en cuenta tanto la entrada como la salida. Con jinetes de menor experiencia será más conveniente un doble que un triple.
  • También en función del nivel debemos valorar cómo y dónde colocar el primer oxer.

 

Otras de las cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de colocar un recorrido para nuestros alumnos son:

  • Se deben colocar el mismo número de vueltas a una mano que a la otra (o casi las mismas).
  • Debemos tratar de colocar el recorrido de tal manera que se vayan intercalando vueltas a una mano y a la otra (en la medida de lo posible).
  • Debemos repartir los saltos por la pista, de tal manera que no haya un espacio de la pista vacío y otro con los saltos excesivamente juntos.
  • El primer salto debe ser fácil, y la vuelta al mismo también.
  • Si es posible los saltos deben tener el mismo juego de colores
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Técnico Deportivo Superior en Equitación de Nivel III

Tras haber superado todas las fases de este curso, ya podemos afirmar que somos Técnicos Deportivos Superiores en Equitación  de Nivel III. Han sido unos meses en los que hemos tenido momentos complicados, sobre todo por el hecho de tener que compaginar el curso con la vida diaria. Pero creo que ha merecido la pena, tanto a nivel de aprendizaje como por el hecho de conocer y compartir opiniones con profesionales del sector ecuestre. Han sido varios meses con los lunes y martes repartidos entre la Federación Hípica de Madrid y las instalaciones de La Venta de la Rubia.

Desde aquí agradecer a los profesores sus momentos y dedicación durante las clases, desde Ricardo Serrano “Caíto” hasta Borja Cabanas, pasando por Pilar García, Gonzalo Ramiro, Enrique López, etc. Gracias a todos los docentes que han colaborado en estos meses con la mejora de nuestro aprendizaje.

En estas líneas no puedo olvidarme de mis compañeros y amigos, grandes profesionales de toda España que trabajan día a día para mejorar como jinetes, profesores o entrenadores. Muchos de ellos con una amplia experiencia y otros con un largo camino por recorrer. Santiago Arango, Carmen Gómez-Jarabo, Gema Gálvez, Carlota Piguillem, Jaime Nieto, Bárbara Cardo, Javier Pérez, Pablo Rodríguez, Marta Gutiérrez-Ambrossi, Pablo Hernández, Ángel Sánchez, Jaime Rioja… Momentos agradables e interesantes, no sólo durante las clases, sino también en los momentos más tranquilos, donde hemos podido compartir experiencias, situaciones, opiniones…

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La concentración del jinete

Hace algún tiempo escribí sobre la concentración del caballo  . Hoy voy a comentar La concentración del jinete.

Tan importante puede ser que el caballo se concentre como que el jinete también lo haga. Si el jinete está despistado o pensando en otra cosa, puede que no llegue a trabajar de forma correcta.

Alguna vez hemos podido observar a algún jinete que se sube a trabajar a su caballo, se encuentra con otro jinete, charlan durante un largo rato y después da “tres vueltas” y se vuelve a la cuadra. No digo que este trabajo sea perjudicial para el caballo, porque posiblemente dentro de la planificación del trabajo de este caballo tengamos alguna sesión así de suave. A lo que me refiero, es que este jinete no ha llegado a concentrarse en el trabajo de su caballo.

Otro ejemplo de falta de concentración puede darse cuando observamos a un jinete siendo excesivamente brusco con su caballo al inicio de la sesión de trabajo. En este tipo de casos el jinete puede haberse subido a su caballo enfadado o puede que tenga algún problema que haga que no esté adecuadamente centrado en el trabajo de su caballo.

¿Qué podemos hacer para llegar a concentrarnos sobre un caballo?

Cada jinete es un mundo… pero podremos encontrar algunas rutinas si no nos encontramos sobre nuestro caballo.

Algunas de estas rutinas pueden ser:

  • Realizar la sesión de trabajo en el campo, salir de la rutina.
  • Trabajar sobre un mismo ejercicio. Algo fácil y sencillo, un círculo por ejemplo.
  • Escuchar música. Siempre y cuando no podamos ser peligrosos para el resto de jinetes que haya en la pista.
  • Trabajar con la ayuda de alguien pie a tierra.
  • Trabajar junto con otro jinete.

 

Debo añadir que hay que valorar la concentración del jinete en competición. Tanto en la pista de ensayo, como en la pista de competición.

En la pista de ensayo debemos controlar los tiempos antes de entrar a concursar y estar pendientes del trabajo de nuestro caballo. En ocasiones si en la pista de ensayo hay muchos caballos esto puede resultar difícil (más cuando la experiencia del jinete en competición no es muy amplia). En la pista de concurso debemos tratar de estar aislados de lo que se produzca fuera de ella.

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Jinetes despistados

A veces sucede, todos los jinetes podemos tener algún despiste. La cuestión es que estos hechos pueden tener mayor o menor repercusión, porque hay despistes más graves que otros. Vamos a comentar algunos de los despistes que nos podemos encontrar, tanto pie a tierra como a caballo.

Despistes pie a tierra:

  • Que se escape un caballo en una pista donde se encuentran más caballos trabajando. Un jinete desmonta no sujetando correctamente su caballo y éste se escapa, pudiendo provocar problemas a otros jinetes o caballos.
  • No atar correctamente a un caballo. Tanto en las cuadras, en vallas o camiones o remolques, el hecho de no realizar correctamente el nudo del ronzal o ramal de un caballo puede provocar que éste se escape y genere problemas con otros caballos o jinetes.
  • No cerrar correctamente la puerta del box (se puede dar el caso de que el caballo abra el cierre de la puerta, ante lo cual habrá que emplear otro método para el cierre de la misma). Esto puede provocar que el caballo genere problemas dentro de las cuadras con otros caballos, que coma una cantidad desproporcionada de comida (en ocasiones encontramos cuadras con comida próxima a los caballos), etc. Si el problema se da con un caballo entero, puede ser un problema si en las mismas cuadras nos encontramos con yeguas (y viceversa).

 

Despistes a caballo:

  • Mal ajuste del equipo. Cincha mal apretada (puede provocar que la montura se de la vuelta), cabezada mal ajustada, muserola poco apretada, etc. Estos errores pueden provocar heridas o rozaduras al caballo.
  • No respetar las normas de la pista. Este hecho puede provocar choques entre caballos e incluso contra la valla.
  • Cruzarse con otro caballo. Esto puede darse en el trabajo por la pista, mientras uno de los caballos se encuentra saltando, etc. Este despiste puede provocar que uno de los jinetes deba variar su trayectoria (saltando puede provocar un susto en el propio obstáculo).

 

Algunos de estos despistes puede ser habitual en los jinetes con menor experiencia, pero resulta menos habitual observarlo en jinetes experimentados.

Como ya comenté en un artículo anterior, siempre debe imperar el sentido común . De esta forma, algunos incidentes serán evitados en parte o en su totalidad, haciendo de la equitación un deporte más seguro.

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Comprar un caballo

A la hora de comprar un caballo pueden aparecer dos figuras la del comprador (cliente o alumno) y la del asesor (profesor o entrenador). Que éste último sea una persona de confianza puede resultar importante.

Una de las frases o premisas que suele ser habitual es la de bueno, bonito y barato,y pero esto último finalmente puede darse o no. Es interesante conocer qué es lo bueno para el alumno en cuestión, porque no todos los caballos son buenos para todo el mundo. Por tanto, un hecho importante es conocer y saber cuál es el caballo adecuado para el jinete que está interesado en adquirir uno. Para ello debemos conocer cuál va a ser el fin para el que queremos el caballo (no será lo mismo un caballo para competir que uno para pasear por el campo, por ejemplo).

Otra cuestión que debemos conocer es el nivel de equitación que tiene el comprador (sí es alumno del asesor, esto debe resultar sencillo). En función del nivel podremos buscar el perfil de caballo más adecuado.

En función del fin del futuro caballo así podremos dar mayor importancia a diferentes factores. Tomando el ejemplo anterior, para un caballo de competición puede tener menos relevancia la capa del caballo, o para alguien que quiera un caballo para pasear por el campo puede que no tenga interés en conocer si el caballo ha obtenido grandes resultados en competición.

Un factor que resulta fundamental es la salud del caballo, y en este punto aparece la figura del veterinario. Es importante que nuestro veterinario haga una revisión antes de efectuar la compradel caballo. Esta revisión puede ser más exhaustiva en función del fin del caballo, porque pueden aparecer lesiones que no impidan que el caballo sea funcional para el comprador, y en este punto el veterinario debe valorar para qué actividad va a destinarse el caballo.

Los factores que pueden influir en la decisión de comprar un caballo pueden ser:

  • Actividad que realiza. Es muy habitual buscar caballos que tengan experiencia en el fin para el cual así lo vamos a utilizar. Por ejemplo, si queremos competir en salto buscaremos un caballo con experiencia en esta disciplina.
  • Edad. Este factor puede ser muy importante. Por ejemplo, un caballo con poca experiencia y un jinete también inexperto pueden no resultar ser una buena combinación
  • Morfología. Puede resultar importante para diferentes actividades o disciplinas.
  • Raza. Hay razas que tradicionalmente se han enfocado a diferentes disciplinas, y también dentro de estas razas se ha ido mejorando el perfil de los caballos enfocados hacia esa disciplina.
  • SALUD. Quizá sea el factor más importante. Un caballo puede ser la elección ideal para un jinete, pero por un problema de salud no ser apto para la práctica de su disciplina o actividad.
  • Precio. Es necesario conocer el presupuesto por parte del comprador, ver caballos que se salen de presupuesto puede resultar una pérdida de tiempo.

 

Cuando nos disponemos a comprar un caballo nos podemos encontrar con distintos problemas: que las expectativas que nos han contado acerca del caballo no se ajustan con lo que estamos probando, problemas de salud, problemas de manejo, etc. Por eso puede resultar muy importante probar en una o dos ocasiones el caballo que nos han ofrecido y observarlo montado, pie a tierra y por supuesto tener la posibilidad de que lo valore nuestro veterinario de confianza.

En ocasiones, aunque no suele ser muy habitual, podemos tener la posibilidad de que nos cedan el caballo durante un breve periodo de tiempo como prueba antes de efectuar la compra. Sí esto sucede podremos conocer casi todos los comportamientos del caballo en cuestión, hecho que puede facilitar conocer todas las virtudes o defectos del caballo, pero no significa que podamos llegar a conocerlo al cien por cien.

Si efectuamos la búsqueda a través de un asesor (profesor o entrenador he comentado anteriormente, aunque puede ser un asesor puntual), es adecuado hacerle caso y seguir sus recomendaciones, sin olvidar que la última palabra la debe tener el comprador.

Sí lo que buscamos es un caballo con experiencia en competición es importante conocer sus resultados a lo largo de su vida deportiva, valorarlos e incluso verlo en competición o videos de las mismas. Atención a quien ha obtenido los resultados, porque no será lo mismo un jinete profesional que uno amateur.

Valorar también las posibles inversiones, buscar caballos con poca experiencia, e incluso sin ella, y tratar de que mediante el trabajo puedan resultar apropiados. Quizá esta opción puede ser más apropiada para jinetes más experimentados. Ojo con realizar experimentos extraños.

La compra de un caballo no siempre resulta sencilla. Tomarlo con relativa tranquilidad puede ser importante, porque decisiones poco reflexionadas pueden resultar negativas a medio plazo.

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